La producción del primer bullón de oro y plata en Calcatreu marca un hito para Río Negro y abre una nueva etapa de desarrollo para la Línea Sur.
En esta oportunidad, sí se puede confirmar que Río Negro ya tiene un hito histórico con la minería metalífera. La obtención del primer bullón de oro y plata es la prueba fehaciente de que estamos ante una realidad irrefutable que echa por tierra cualquier discurso inflado de palabras huecas.
Desde el 9-06 el hito es el producto de la puesta en valor de los minerales que, a la vez, son la construcción de un punto de partida para la transformación de la realidad de la denominada Sur rionegrina.
Por primera vez, se produce un bullón de oro y plata que se convierte en un mineral estratégico para atraer capitales y generar trabajo genuino en toda la zona de influencia del proyecto Calcatreu. Podemos afirmar que, desde la creación de la provincia en la década del 50, este es el primer acontecimiento industrial de trascendencia en Río Negro, concretamente ubicado en la zona más inhóspita de esta jurisdicción, donde realmente se generaron poblaciones a raíz del paso del ferrocarril desde principios del siglo XX, y que después, en los años 90, concluyó su existencia ante la decisión del gobierno nacional de Carlos Menem de cerrar los ferrocarriles, aunque la provincia por ese tiempo, y con gran esfuerzo, extendió la vida útil del ferrocarril; con esa ilusión mantuvo vivas las vías que le daban vida a todo un sector muy importante de la zona más necesitada de esta jurisdicción patagónica.
La extracción de oro y plata que se realiza desde estos días en la Línea Sur rionegrina es una cuña tendiente a revertir una historia de adversidad, postergación y prácticamente desintegración social, al no existir actividades económicas alternativas a lo que fue el esplendor de la Línea Sur, que solamente mantenía su subsistencia por el tren de pasajeros y cargas, junto con la Trochita que unía Jacobacci con Esquel, hoy explotada con fines turísticos.
Detenida ya la producción ferroviaria, durante los últimos 30 años estuvo ausente un hecho concreto que pudiera satisfacer la demanda de mano de obra y de nuevas oportunidades. Desde el año 2017, con la llegada de la empresa Patagonia Gold, es la minería, en este último tiempo, la que trajo la esperanza y la reanimación de nuevos proyectos para la gente que habitaba esta zona que solo tenía en la industria ganadera de la carne y la lana tibios y cíclicos medios de subsistencia. Lo que sí ocurría era la migración de personas destinada a ser la mano barata de centros poblacionales de Alto Valle, Bariloche o de Viedma capital.
Con la aparición de la industria minera, se revirtió este proceso de desintegración social y económica que vivía la zona, y con el proyecto Calcatreu, una inversión genuina, se pudo dar paso a la llegada de nuevas oportunidades. Si bien no es una respuesta para toda la región, es el inicio de una industria lícita que demoró mucho tiempo en ponerse en práctica.
La minería aparece como una respuesta que brindan tanto el inversor como las políticas de los gobiernos que llevan adelante nuevos marcos legales que se convierten en atractivos para nuevas actividades productivas.
Contra viento y marea, y en un ambiente que no era el propicio para las inversiones de capitales de riesgo, la provincia de Río Negro supo captar la atención de un grupo económico nacional dedicado a la extracción de minerales, como es el grupo Miguens. A las falencias lógicas, por inexperiencia y falta de conocimiento, se sumó la voluntad para encausar la necesidad de llevar adelante el proyecto, donde al desconocimiento del Estado se le agregaron carencias comunicacionales que caracterizan a esta industria, pero que no fueron impedimentos y se pudo vencer la burocracia y la impericia que existía en la zona.
Vale recordar aquí que la minería fue prohibida en el año 2005 por una ley bajo el gobierno de Miguel Sáiz, y que luego, en el 2011, a instancias del fallecido exgobernador Carlos Soria, se revirtió la historia, y hoy, de la mano del gobernador Weretilneck, se pudo poner nuevamente en la agenda productiva de la provincia a la minería como un recurso que, si se lo utiliza racionalmente, podría tener grandes respuestas a las necesidades de la provincia. Como lo fue en el pasado el complejo de Sierra Grande. Hoy, Calcatreu dejó de ser promesa para convertirse en una realidad. Por eso reafirmamos que el hito no es la llegada del capital inversor, sino la concreción de la búsqueda del valor que se logra darle al mineral que se extrae de las entrañas de la tierra.
Y para eso fue necesario construir lazos sociales, empresarios y gubernamentales que cimienten la licencia social y que el Estado cumpla el rol de contralor que garantice la existencia de prácticas sustentables. Con expertos en cuidado ambiental y efectiva policía minera, y dando transparencia a los millonarios fondos que recaudará, este será el hito que debe sostenerse desde la órbita gubernamental. Menos discursos vacíos y más acción proactiva, profesional y resolutiva, ya que los antecedentes no ayudan.
La minería es una respuesta concreta hacia las necesidades sociales y económicas de provincias que carecen de una industria poderosa y sostenida, y este es el verdadero hito para los habitantes de la Línea Sur, que ven, después de muchos años, una respuesta concreta para satisfacer las necesidades básicas, fundamentalmente la generación de empleo.
Vale destacar que la Línea Sur siempre fue el motivo de discursos políticos destinados a proclamar una necesaria reivindicación para terminar con la postergación y la necesidad de generar políticas que reivindiquen otras oportunidades para la población. Hoy, con la minería, sin muchos discursos, sin muchas proclamas, la viabilidad de esta industria estratégica se convierte en una respuesta concreta. Y este valor social que le otorga la minería, al promover trabajo y generar riquezas, no solo es un beneficio para los habitantes de la Línea Sur, sino que generará millones de dólares en regalías y en sueldos concretos que quedan en la zona de influencia del proyecto. Con trabajo registrado y remuneraciones no existentes en la media provincial.
El hito es la realidad de hoy y se basa en el esfuerzo de quienes invierten para realizar un negocio y, desde esta simple ecuación, obligar a pensar en la necesaria e imprescindible generación de una cadena de valor que exige planificación y preparación. Bien por Calcatreu y su gente; bien por Río Negro.